El cambio provoca dolores de crecimiento a las personas y a las organizaciones. Por tanto, no basta con «gestionar» el cambio; necesitamos implicar de verdad a las personas y permitirles que ayuden a darle forma y adopten una perspectiva holística, sin adornos pero igualmente empática. Por eso soy un facilitador del cambio integrador.
Combino la gestión estructurada del cambio y la comunicación con el asesoramiento sistémico y un enfoque de coaching centrado en las personas y las emociones. Combino la estructura y la fuerza de implementación con habilidades de moderación, momentos creativos y mi pasión por las personas y los equipos. De este modo, acompaño a los equipos de forma sensible y situacional a través de cambios de diversos tamaños.
Mi principio básico: las organizaciones sólo crecen si sus personas crecen con ellas, mediante el codiseño activo, los momentos recurrentes de reflexión y los encuentros auténticos. Mi formación: experiencia empresarial en los sectores ferroviario, automovilístico, de proveedores y financiero.
Además de apoyar los procesos de cambio, me encanta la variedad del movimiento y el arte, preferiblemente al aire libre: desde bailar salsa y nadar hasta conciertos de jazz y pintar acuarelas.